12.01.2011

Paralelo

En el cielo las cosas son más bonitas.
A mi se me ocurre que quizás se te acabaron las molestias por los robos, la inseguridad y la mala cultura de este país que poco te dejo ser lo que querías. Se me ocurre que estás bien, porque no queda de otra que imaginarte tomándole fotos a las nubes y a nosotros que nos quedamos aquí abajo. Y es bien básico, bien egoísta, bien humano...llorar porque ya no vuelves de la capital a tomarte cafés cualquier tarde. Ni te vas a perder por buscarme en un hotel de mala muerte. Es egoísta quererte cerca hoy cuando durante tanto tiempo te tuve y no lo aproveche. Pero me cuesta. Se me atragantan las palabras en los dedos porque la verdad es que siempre te admiré en secreto, siempre quise mi regalo de cumpleaños que ya no podrás entregarme hasta que te acompañe. La verdad es que siempre me quedo suponiendo que la gente sabe y  tú no sabías nada.
Yo te quiero imaginar pintando las calles de otros mundos, dibujándole la barba a Dios. Se me ocurre que estés tan feliz como cuando sonreías, tan feliz como siempre. Y si nunca entendemos por qué te fuiste, pues que sea poesía por las noches, que sea agonía y arte, como tú.

Yo sé que ya no me dirás que te gusta lo que escribo, yo sé que es tarde hoy cuando te pienso y se me está arrugando el corazón. Yo lo sé Enrique. Pero estarás siempre en mi memoria.




11.25.2011

Egoísmo

Yo me voy a enamorar de ti.
A la fuerza, a lo abrupto;
sin pensar en la historia que te separa 
de mi cóncava vida.
Me enamoraré de ti, para que tú también me partas el corazón.

Y lo haré con el egoísta propósito
de olvidarme,
de por fin olvidarle.

9.15.2011

Nostalgia

Me dueles en el costado,

en la espalda,

en el estómago.


Te enredas entre el pasado y los sueños que siguen viviendo de mí.

Dentro de ti.

En el centro,

por encima de las heridas abiertas,

interno.


Te siento lejos y me apetece la ironía de odiarte

para que sea mas sencillo.

Ignorarlo, perpetuar el silencio,

orgullo,

descaro,

más mentiras,

más ella* y menos yo.


Pero la sal se me escurre a diario,

como tu sonrisa,

como el lunar de tu espalda.


Se me escapa entre las letras que ni escribo,

por debajo de la mesa, con miedo.

Pisas fuerte, lento, sin compasión.

Cobarde

porque ya hay otras bocas, que no saben a lo nuestro

porque ya hay otros ojos

que te respetan,

mientras yo me quedo esperando por ti.

Siempre por ti.

Por bocanadas de oxigeno desesperado,

que al final nos pudren el cariño escondido.

Y es desesperante la vida, vida.

Es que ya no soporto ver como se nos va muriendo el amor,

mi amor.


7.02.2011

Estoy en el medio del camino,
y no tengo nada para sujetarme.
Está empinado y tú me haces correr,
correr,
tambalearme.
Me haces caer y limpiarme las rodillas como si nada,
porque estoy acostumbrada,
porque estás sanando el ego enjaluado.
Yo solo respiro tratando de jalar la mayor cantidad de aire a mis pulmones,
solo suspiro sobre tu piel,
sobre tus sueños, sobre tu pelo,
sobre mi.
Me miro en el cuadro y me reflejo,
me grito, me corto.
Punzándome las heridas con palabras.
Porque soy una adicta de recuerdos,
de tus labios, de los míos.
Soy adicta de recuerdos,
y voy perdiendo los momentos que se colman de tu presencia.
En el cuarto,
en la sala,
en la cocina,en el carro,
en la nada.
Me sofoco,
me dejo caer,
me intoxicas con veneno.
Te pierdo,
me voy,
eres aire de nuevo
y para siempre.

6.25.2011

Basta

No tienes idea de todo lo que destrozas,
y armas
y destrozas otra vez.
Ni de lo que pienso y siento, y evito
y entiendo.
Llena d lluvia, que no se llueve sola si no te ríes de mi.
No sabes nada,
como siempre;
como nunca,
esta vez te equivocas,
como todas.
Y mis errores son errores y no excusas,
no son vacíos que he dejado
sino partes que te he quitado.
Y lo siento aunque seguiré haciéndolo,
no por resentimiento sino porque así debe ser,
así debemos dejarnos
y seguir, y seguir.
Y seguir sin ti cuando no sé cómo,
aunque no me creas ni los holas,
y seguir sin mi cuando no me hallo
en la nada de tus ironías, ni te consigo esperándome en la puerta como siempre
para darme un beso e invitarme a pasar.
Para hacerme el amor y contármelo al oído,
uno, dos...tres, infinito.
Y desearía entrar más hondo y llegar a China,
desearía apagarte las palabras y dejar de quererte,
de amarte, de recordarte.
Desearía seguir y ponerle más bases a las cosas que imaginas,
desearía adelantarnos para poder buscarte.
O quedarme quieta hasta que me encuentres.

6.21.2011

Pretérito

Fingir sobre soledades,
terrenos áridos,
vacíos,
llenos de lluvia,
carentes de ti.
Luz del tiempo con la que encandilaste
el todo de la realidad,
para cometer estupideces, que ni fueron delitos
porque eran solo energía,
eran solo huecos.
Mirarte y decírtelo,
evitarlo,
tragarme las punzadas de la razón,
querer cambiarme el nombre,
la vida, las ganas, los sueños.
Querer cambiarte a ti para que me busques y me pegues las grietas.
Errores, errores,
y más errores de mi parte,
y de la tuya constantes, hasta el final.
Que todavía no lo veo,
ni lo ves cuando me extrañas en tu vida
la que no sabe hacerse sin mi.
Ni sabrá en tiempo infinito,
hasta que los cuervos se coman la luna,
nuestra luna, la de siempre.
La del once o la del dieciséis.

6.12.2011

Sentada

Mátame.
Con revolver de palabras,
con tus propias manos ahogándome el aire,
con el tiempo que gastas perdiendo la cabeza.
Con tu orgullo
que ya esta demasiado grande para yo besarlo hasta que vuelvas,
para que vuelvas.
Con los momentos -míos- que regalas,
con lo que no entiendes, porque son a veces y no siempre -s-,
porque yo te quiero siempre, como siempre.
Yo te quiero siempre.

Mátame con todo lo que quieres hacerme por amarnos de esta manera
y no saber darme la vuelta y abandonarte -nos- como todo el resto del mundo.

Mátame las veces que quieras,
pero -entonces- mátame
y deja de herirme,
que me duelen ya las ganas de respirarte los sueños.
De tocarte la piel y no quemarme con la indiferencia ficticia
porque tú también te mueres por hacerlo bien.

Y sobre tus lamentos han estado siempre los intentos de arreglarnos,
de calmarte cuando estallas, de esperarte.
Y te espero, sentada.
Porque así soy.

5.17.2011

Para ti

Solo estoy aquí para decirte que te amo con mi vida...

5.16.2011

Y tengo mucho más que decirte.

Gracias, gracias por todas las veces que me viste a los ojos y supiste cómo mentirme.
Por la ironía de tus promesas cargadas de moscas, tardías, inútiles.
Por mis sonrisas llenas de nada y vacías de ti.
Porque quizás siempre tuviste la razón
jamás fuiste tú.
Fue lo que quise que fueras.
Jamás te vi a ti, vi lo que quise ver.
Pero siempre estuve correcta.
Gracias por el tiempo que perdimos jugando a armar como legos el futuro.

Maldita sea haberte creído.
Maldita sean tus ojos rojos, tu incoherencia y tu cobardía.

Como me arrepiento de haber aparecido cual estúpida esa noche ahí.

5.15.2011

Repetición

Entre tanto y tan poco,
dejaré que el sol ruede en mi ventana hasta esconderse de mi
otra vez
que se canse de esperarme.
Yo no quiero salir.
Dejaré el respirar pausado
o agitado cada vez que te tengo cerca,
por un letargo en mi cama roja.
Por un cigarro.
Por no bañarme, ni comer.
Entre tú y yo ya no hay nada.
Ni silencios, ni paz, ni otra ocasión definida.
Ni lágrimas que no sean mías,
más la imaginación despiadada y tu apatía acelerada.
Dividimos en vez de multiplicar y seguir, o restar y seguir, o sumar y seguir
antes de querer ser piedra en vez de esponja, en vez de gota, en vez de mi.
Suplantarlo
como si fuese fácil,
mientras el sol rueda en mi ventada,
hasta esconderse otra vez.
que se canse de esperarme,
que ya yo me fui.


(Aprovecha que la herida la tiene grande
y tú que me lees, seguro sabes qué hacer.)

5.14.2011

Sapos y principes

Y tú qué sabes de mi, ahora que no estás.
Qué piensas que creo mientras duermo
o no hago otra cosa que soñar.
Como cuando sueño con sus ojos claros y tu historia
que me rodea la garganta hasta dejarme exhausta de pelear contra la corriente.
Supones que soy la misma de hace años,
de ayer.
Que corro a besarte las cenizas de un amor que no funciona
porque no quieres que funcione.
De un atropellado plan de vida, por miedo a dañarme;
aún cuando dañada
he estado siempre.
Allí dentro, acá afuera
del cuento en el que convertí todo esto a ver si se hacia un poco real
y menos fantasía de esas donde las hadas existen
y el monstruo es más que miedo,
donde la princesa es el sapo
y tú...
tú eres el felices por siempre.


5.12.2011

Terapia

Sepo a ti, a noche y a ganas enredadas entre mis sábanas.
Manos en la boca,
para no lamerte los recuerdos;
piernas sobre piernas
evitando recorrerte con los ojos incrustados.
Dentro de ti un nido hirviendo
me quema pausadamente la sinergia.
Cabezas cortadas, derrame de letras,
saltarse la sintaxis física y soñar pasiones de energía.
Tu cabello huele a frutas viejas,
me tropiezo en su vaivén.
Te distraes, te sostengo;
y al final, eres libre en el siempre de mis brazos.

3.25.2011

Domingo por la noche

Apareces los domingo en la noche,
o en plena madrugada cuando tienes frío y la cobija no te arropa lo suficiente.
Cuando no te abarca el pecho completo
y sientes que la vida no te funciona sin mi.
Tú apareces,
y yo he estado del otro lado de la cerca -perpetuamente -para verte correr
y estrellarte con una música de fondo,
para levantarte y decirte que
eres el sol -como tu nombre-
y que no habrá estrella menos intensa que tú para opacarte.
Tú apareces cuando los caminos se te disipan en los sueños,
o cuando los sueños son demasiado grandes para hacerlos realidad.

Apareces aquí entre mis brazos sin pedir permiso para voltearme la carreta
buscando, inocentemente en vano,
pasearnos
-otra vez-
por un campo lleno de recuerdos perfectos.

Solo apareces dibujando sonrisas sin sentido en esta cara imperfecta.
Sin motivos aparentes para demostrarnos lo que ya es obvio.

Que ya te has ido lejos
y yo estoy siempre en el mismo lugar.

3.23.2011

Vago color

De olmos y olvido
tus ojos,
y candela
los míos.
Cosiendo a cuestas el nexo constante de tu inspiración,
latente
que cuando puede
camina y rueda cayendo
entre lo incierto y lo superpuesto de sociedades absurdas.

Plateada esta guerra de la inconsciencia nocturna
que lucha sin armamentos,
sin recuerdos,
sin sonrisas.
Que lucha continuo
y ahora,
que lucha sin ti.

En el campo tenue de tu cuerpo tendido
justo para golpearme lentamente en el pecho
dejándome sin aire, sin memoria,
restándome importancia,
liberándome de mi.
Bajo la influencia de tu vaiven,
contando los pasos del respiro intoxicado.
Del que viene por este amor que se vistió de negro.

Aún cuando tus armas siguen intactas,
en esta tierra de cafés por la tarde.


3.13.2011

De soñar con girasoles

No tiene nada que ver una cosa con tu piel,
o el sol que me quema las fuerzas cada vez que te acercas sin tocarme,
sin besarme.
Cada vez que estás sin amarre que detenga la seguridad que nos inventamos
para no cortarnos a mordiscos
y rompernos la comisuras de los labios
por tanta historia verbal de la vehemencia física con la que perdimos cien veces
en el jardín del Edén,
mientras tu eras Eva y yo la serpiente.
O al revés,
o diferente
o inexacto. -Como nos gusta.-

Hoy no tienen nada que ver los girasoles de mi espalda
con las marcas de tu vida.
Ni las puertas giratorias que nos dieron paso,
con las piernas sentidas de tanta piedra por querer cemento.
Por querer camino sin tropiezos,
por soñar muy alto e imposible
cuando éramos -somos-
una semilla entre millones de peces.

Y si tú y yo somos del tamaño de eso,
pues llegamos a conocer marcianos
y a alumbrarnos las pupilas con el color fluorescente de otra galaxia.
Porque sí crecimos,
sí que lo hacemos,
porque todavía hay altura sin definición entre cada cuerpo.

No tiene nada que ver la inocencia de lo incierto,
con las ganas de besarnos apretadas en el pecho.
Ni la fuerza con que late el todo por la nada
cada vez que me rozan la nuca tus exhalaciones de nicotina zarca.
No tiene que ver la conexión sulfúrica con los pétalos de colores,
ni las armas para detenernos,
ni las invisibles ganas de hacerlo.

2.20.2011

Torres gemelas

Adminístrame las ganas
a tu antojo, a tu manera.
Si prefieres dejarlas guardadas, también estará bien.
Las usaremos cuando quieras, porque yo si estoy dispuesta
a esperarnos,
aunque no tenga la paciencia suficiente
ni la constancia que esperas.

Cuéntame los problemas
y véndeselos a una cualquiera que se te regale
-como todas-,
que te busque con los ojos verdes de fiera ardiente;

los mismos que ya no te llenan.
Una a la que yo cele,
como siempre,
como a todas.

Sujétame fuerte que me hace tambalear tu pasado,
y mi inseguridad a manera de fábrica,
incesable y atiborrada de gente.
Abrázame mientras escondo la mirada, encierro las palabras,
y me agarro las rodillas sentada en el suelo de tu baño.
Discúlpame por hacerte pasar todo esto.
Yo también estoy cansada.
Yo también estoy cansada.
Pero todavía me nacen fuerzas de pensar que mejoraremos
en algún punto del cuadrado en el que nos hemos convertido.
Que conseguiré el compás que dibuje más burbujas para divertirnos
que puntas para hacernos daño.

Resáltame los errores,
con un color fluorescente,
de los que me gustan
-tú lo sabes-,
y bríncate las comas mal puestas,
y la sintaxis destruida por arrancarnos la ropa
sin pensarlo más de una vez, o de ninguna vez,
o desde siempre.

Quizás sea más fácil que me montes en tus hombros y paseemos por la playa,
a caballo,
en los sueños tontos que tenemos cada vez que se hace noche y estoy cansada.
O vivir en otro lugar donde las molestias me aparezcan una vez al mes por 5 días.
Así, clandestinas.
Como al comienzo de todo esto que ahora nos derrumbó la marea alta
cuando la luna llena no está en el cielo.

Me gustaría, ¿sabes? treparme en tu pelo negro,
en tu piel blanca. En el lunar de la parte baja de tu espalda,
y comprarme un terreno en lo prohibido
y sin tener permisos, poder morir entre tus piernas.
Sobre tu torso, con mi cabello derramado y tus manos haciendo trenzas.
Allí, en el infinito.

Si quieres piérdete en mis lágrimas,
entre los lamentos;
en mis caderas y el vaivén de nuestros cuerpos cada vez que nos hacemos el amor.
Mejor súbete hasta mis drenajes, desentiérrame de lo más bajo,
y sácame con los dientes el placer de reprocharte cada actitud,
cada paso que queda en intento,
cada sonrisa que descuadra con la mía.
Cada segundo que pierdo, por perderte en el tiempo.
Y bórramelo.
Bórrame lo que no este bien,
bórrame si no estoy bien
que estoy dispuesta a que me hagas a tu medida,
a ver si así logro que te quedes para siempre.

2.17.2011

Me vale madre

Esta noche quiero escribirte sin barreras,
ni preámbulos,
ni malos recuerdos que detengan lo que siento.
Que nos enjaulan tantas veces a la hora de juzgar y tener razones,
que no son más que miedo envuelto en papel de seda,
con un lazo arriba para vernos más grandes.

Voy a hacerte el amor con las palabras
y besarte hasta el tuétano con cada punto que dibuje.
Esta noche voy a enredarte en mis comas
y serás víctima parcial de mi redacción perfecta.

Esta noche voy a empezar a contar.
Que el san valentín común sea en el cielo de la oscuridad,
y que pinte rayos de esperanza cada atardecer,
que nos de valor para seguir caminando
aunque todavía tengamos que asfaltarnos los pasos.
Que tú tengas la osadía de perdonarme
y yo la madurez de entenderte.
Que sea viceversa,
y que la balanza quede siempre en suelo de ambas partes,
desde esta noche y para siempre.

Te prometo no prometerte más promesas,
y olvidaré que olvidas los olvidos.
Y mis defectos, y mis errores.
Y los tuyos...

Quiero amarte como sé que puedo hacerlo,
sin pretextos de celos,
sin su palabrería incoherente y absurda.
Contigo entendiendo por qué me molesta,
conmigo sabiendo controlarlo.
Y repito,
y viceversa.

Y si te lleno no hace falta saberlo y si me llenas es nuestro problema
-no tuyo. Que te quede claro-
y si te miento te lo digo de frente,
y si me engañas ya lo sabía.
Y si te duele en el alma mi amor eterno, yo te curaré cada día.

Porque está noche fue la última noche,
de tapar nostalgias de lo que fuimos con ganas de intentos a medias,
esta noche fui el trato que cerro el suspiro,
y el para siempre de nuestros besos.

Te amo infinito.

2.10.2011

Pensamos diferente

Quisiera verlo tan difícil como tú lo haces;
o tan simple como sueles dibujármelo con pocas palabras.
Porque lo cierto es que no entiendo el noventa porciento de las actitudes,
de los silencios, de las manos mal puestas
y tus recuerdos insolentes,
que me mutilan como si fuese el cuarzo que te dejé sobre la cómoda.

No lo logro,
ni lo logras,
ni hacemos nada diferente a tenernos en las noches,
y besarnos por la tarde,
y escondernos la mitad del tiempo.

Se acaban las soluciones, las acciones, las promesas de cambios,
y el camino sigue siendo de piedra y no de asfalto.
Sigue deshidratándome el agua que me das,
porque todavía tengo sed y ya no sobra nada,
porque fui impaciente,
y te bebí sin pausa, sin respiro.
atorada,
como siempre.

Sigue quemándome el sol de tragarme la acidez.
Sigue cuarteándome la piel, las uñas, la ropa;
me está dañando el cabello,
me estás poniendo más débil.
Y caminas a mi lado y ni te noto,
ya no usas aire,
ya no te suena el corazón al mirarme,
y ni lo noto.
porque volteo la cara para no llevarme sorpresas.

Deberías darte cuenta -pronto, por favor-
de que me encierro cada vez más en aquella caja de cristal en la que quisiste meterme
para que no me hicieran más daño.
Pero hoy me cubro de ti.
Porque es que coño, no entiendo el noventa porciento de esto que nos pasa
todos los días.

Porque si te amo no debería de ser tan difícil.
Porque si me amas el hacer las cosas bien tendría que ser pan comido.
Porque si me voy de la casa, te vienes conmigo...

y es así de simple.
-en mi cabeza-

2.02.2011

Defense Mechanism

Estoy cansada.
no, cansada no.
Estoy harta de este circo que montamos
y que el payaso se quedó corto con las estupideces que hacemos.
Que no dan risa,
ni en lo más remoto de la carne.

Me siento triste y ni lo notas.
Ya ni me notas, ni me miras,
ni me tocas;
salvo cuando te busco el tacto y te beso la espalda.
O cuando estás regando la nostalgia de lo que un día fuimos,
y ya no somos, ni seremos;
ni por mucho que soñemos con esas ganas que ya no tengo,
de regalarte mil sonrisas para robarte una sola.
-Como tuviste que hacerlo tú para llegar al hoy-
O cuando te queman las yemas de mis dedos,
cual cigarro encendido, cual lápiz cuando escribo.

Es que ya no estoy cerca, ni lejos;
ni sentada.
No estoy parada tampoco, esperándote.
Se me doblaron las piernas hacia atrás mientras te veías en el espejo,
arreglándote el cabello, o la barba que ya casi te crece.
-y yo que pensé que eso era imposible-
Hasta se me cayeron los dientes de masticarme los elogios,
porque yo también los necesité en algún momento.
Pero tú estabas en el reflejo.
Demasiado trabajo, demasiado importante.
Yo podía esperar, porque eso merecía después de tus razones incoherentes,
como todo lo que hablas.

La razón ya no tiene sentimientos, ni el corazón fuerza para seguir latiendo.
Ni amigos con quién compartirlo,
porque los aparte a todos para darte espacio suficiente,
y ahora me sobran los centímetros a la redonda.
Ya la sombra es solo mi sombra besando el suelo de cemento para ver si se vuelve lirios,
-amarillos, por favor-
y no me duele tanto al caer. Porque seguramente, ya voy a caer.
Otra vez.
Sé que esto te aburre,
en proporciones descomunales.
Y mientras tú me exiges libertad a cambio de estadía;
yo ya no encuentro pulgares para tapar los errores, ni errores que olviden tu olvido.

Estoy cansada.
cansada no, harta.
De sentir que valgo birria entre los minutos de tu reloj inexistente;
de echarme la culpa por debajo de la mesa, sintiéndome insuficiente
una y otra vez.
Sintiéndome culpable de extremo a extremo. Aunque no lo sea.
Repitiéndole a lo que queda
que no se esconda,
que aún te amo.

1.22.2011

Im only gonna let you kill me once, once, once...

Para qué vaciarte un montón de letras que no tienen nunca el sentido exacto.
Para qué todo este amor que juraste, si hoy me parecen mentiras
con ínfulas de superioridad,
de venganza,
de justicia
cuando en esto no hay nada que no duela.

Para qué decirte lo que siento
si lo malformas hasta convertirlo en un monstruo
que te come a recuerdos sin dientes, sin filo
sin ganas de herirte.
Si te comes tú
sin intenciones,

pero hasta olvidarme.

Para qué explicartelo una
y dos
y tres veces,
que los errores, son errores
y mis errores no son más que los tuyos.

Que los ojos no me cambian de color si no te miro,
y que los besos me saben a nada cuando los tiro al viento.
Para qué preocuparme en buscar los chances que me das,
si al final los envuelves y los lanzas al vacío,
donde se quedaron tus pasos por mi espalda.
Donde está mi alma
y mi colección de excusas que ya jamás volví a usar.

Dime tú por favor,
para qué me sirve el amor que me sabes armar con las nubes,
si nada de lo demás tiene un mecanismo para la vida diaria.

Dime qué,
dime cuándo,
dime cómo pretendes moverme el punto de eje otra vez
para así anticipar la caída y no romperme los dientes
cuando mi boca se golpeé contra el resentimiento.

Dime si hay manera de hacerlo bien y no mutilarnos lo que está debajo de la piel,
no quemarnos de a poquito con cera caliente.
Dime qué haces conmigo si ya nada de lo que te doy parece ser suficiente.
Dime qué hago yo contigo si ya nada de esto parece llenarte
ni a los tobillos.

Para qué engañarnos con momentos si tenemos una vida de verdades.

Para qué estar si lo que pides son pasajes sin retorno

Para qué me amas, si lo que quieres es matarnos.


"Y aunque a veces te moleste nunca te abandonaré...
otra vez."
Flamingo. La vida boheme

1.15.2011

Por si decides recordar

A mi tampoco se me olvida.

No, no me saco los recuerdos con cucharilla de la piel,
ni los encuentros mal parados que se me asoman en las pupilas retrogradas,
masoquistas,
las que poco miran al futuro que, supuestamente, ya es nuestro.
No, pues yo también tengo memoria y de las buenas,
de las excelentes para esos puntos claves que tocas cual piano de cola,
el que tanto quieres.
Es que aprietas y metes la mano entera en la yaga de esta herida que jamás sanará;
aunque me desvistas diciendo te amo unas novecientas cuarenta y siete veces.

Y que ni sane dios mío,
porque me perdonarás tú mismo si es más mutilación que otra cosa el querer que me duela todavía ese amor que dibujó y jamás supo darme.

Sabes? Te aseguro que todavía me arrepiento del segundo en el que te verbalizo los sonidos entre suplicas del subconsciente
de que me calle la boca y deje de reclamarte
y esta rabia que me corre el palpito.
Te juro que me retracto cada vez que exijo respuestas
cuando lo cierto es que ya no quiero más preguntas.
Cuando no quiero saber más,
cuando que te hayas ido a hablar por teléfono con ella luego de hacerme lo que te dio la gana
me esta pudriendo el alma,
si es que todavía tengo el cabello marrón y uso una.
Cuando todavía tengo lágrimas para llorar tus errores
y ya no hay ascensores para bajar más los míos.

A mi tampoco se me olvidan los pecados antes de tu ser Adán y yo darte la manzana,
ni se me olvida tu miedo a las serpientes, ni el favor que te hice al probar el daño primero.

Disculpa si no soy egoísta y me provoca compartirlo, pero es que tengo memoria de elefante.

"Los recuerdos son peores que las balas"

1.04.2011

Extrañarte.

Quiero que sepas que te extraño en formas que jamás pensé que existieran,
en posiciones abstractas y conexas a esta vida alterna que tengo que llevar
porque ya no estás conmigo.

Te extraño desde el cielo hasta el más allá, si es que eso
existe;
desde lo que no creo posible hasta lo irreal, desde tu
techo hasta mis manos tratando de tocarte en las paredes, desde tu tez blanca
hasta los lunares de mí pecho que ya perdieron el sentido.

Es demasiado simple palparme la sequía que ha dejado la falta de tu amor,
solo necesitas verme las ojeras que ahora tienen cuerpo propio y están más
demacradas.
Sólo necesitas escucharme hablar bajito, por miedo a que me escuche tu
resentimiento
. Sólo necesitas rozarme un segundo para saber lo fría e
inerte que estoy.

Te extraño como si no te hubiese tenido nunca, o como si te
hubiese tenido tanto que ahora por la costumbre de que estuvieses aquí, me
cuesta conceptualizarte en mi cabeza.
Como si lo sencillo tuviese disfraces de imposibles y terminara en un
teatro en donde ya nadie aplaude.

Te extraño como la locura de la lluvia mientras hay sol, como esta
tempestad de mi garganta llena de tierra.


Te extraño con mi vida, vida...

1.02.2011

Que no nos cueste los sueños.

Me duele y todavía no sé exactamente qué. No consigo arroparme y quitarme este frío que me carcome de adentro hacia afuera, desde el inicio hasta tus recuerdos en la cama.

Contextualizarnos se vuelve más duro de lo que ya es el verte caminar hacia otra dirección, mientras yo voy tras de ti atrapando el aire que deja tu silueta, mientras que te me haces polvo y me quemas la mirada. Se me vuelve inhumano tenerte en mi mente y en la realidad estar tan sola, tan vacía, tan llena de todo sin poder entregártelo. Tan marcada de caricias en las ganas y de besos en el cuerpo. De tu tacto al hacernos el amor, tan tallada de suspiros, tan perfecta por tener tu olor en mi ropa. Tan muerta, cuando todavía te respiro.

Es imposible no soñar nuestros sueños, los que maté en una conversación que no valió nada, así pienses lo contrario. Por alguien que no es más que una herida cerrada y sin sensibilidad. Por un pasado al que no volvería ni obligada...

Escribirlo lo hace real y yo sólo quiero despertarme de esta pesadilla que por errar sigue viva. Viva cuando yo estoy sin alma entre esta gente que me sonríe y yo le hago media mueca llena de maquillaje.Se me disipan los días en la columna vertebral, me recorren las venas con cortocircuitos. Me encadena las manos la impotencia y cierra todas las puertas, tú sabes que le tengo miedo a las alturas para saltar por las ventanas. Aunque lo haría si me lo pidieras...

Perdóname es tan poco de lo que quiero decirte. Te amo es tan simple con todo lo que siento. ¿No existirá jamás la sintaxis adecuada para hacerte confiar en mi otra vez? Sólo permíteme demostrarte con lo que soy que esto no es más que un error sin valor, que es menos de lo que nos duele, aunque tú encares todo de otra manera. Que puede ponernos fuertes antes de terminar de destruirnos.

Que si esto me dura toda la vida, esperarte desde ahora será lo único que haga... Te propongo empezarnos desde cero. Amarnos desde aquí. Enamorarte con cada letra que te regale. Buscar olvidar y curarnos los cuerpos llenos de heridas con los besos que hoy se escapan de la boca. Con los gestos que dejaron de existir.

Te propongo intentarlo de verdad y suprimirnos el pasado que nos duele cada vez más y más. Nos propongo el infinito.

Qué dices...?

¿Me aceptas?