8.30.2010

Perdida

Comienzo a perderme entre las letras de quererte y olvidarlo
entre tu sonrisa marcada por mis manos, entre los cuerpos;
me pierdo entre las ganas de buscar amor y no encontrar nada.

Parece que empecé a caminar en sentido contrario a tus promesas,
al futuro junto a ti, o a mi vida quizás contigo pero siempre sola;
porque ahora le temo, porque has omitido demasiados errores,
errores, errores, errores,
tus errores
y mis disculpas otorgadas,
porque siempre tengo que conseguir una excusa para seguir haciéndolo.

Me pierdo entre la seguridad que me invento y la que de verdad me brindas,
esa que rompes cada vez que te creo las miradas furtivas, las caricias latentes.
La que rompes por miedo a que sea igual que tú,
a que me quiebre por dentro,
¿no te das cuenta que yo también estoy pegando los pedazos?.

Me pierdo entre mis fallas y el pasado que no te resta peso;
que no te quita lágrimas, que no me hará sentir peor
ahora que sé que fui nada para tus besos;
ahora que me dijiste que entre mis labios estaban sus palabras,
sus palabras y tus "te extraño".

Me pierdo entre el tiempo que corrió por malgastarnos las ganas de no volver jamás;
de jugar en la basura de tu engaño,
de equivocarme para que no lo hicieras tú primero y hoy fuese todo diferente;
y quizás te suene cobarde,
pero yo evité que me vieras a los ojos sin verme a mi
diciendome que no cuando en realidad era si.
Te evité las tretas y las jugarretas,
fui grande y radical,
y no me dolió tanto antes, pero te prometo que hoy a mi
me duele mucho, mucho más.

Estoy perdida ¿sabes?, entre lo que siento y la razón;
entre ver las cosas con lógica
o con este amor de papel que va sobreviviendo sobre el mar y no termina de llegar a la orilla.
Estoy perdida escalándote las montañas,
aguantando el frío de tus silencios,
y los volcanes de tus palabras;
estoy sentada sonriendo porque amo la vista,
sentada aquí en la inmensidad de la vida,
pero estoy tan perdida.

Y no sé si quieras que camine cuesta arriba aunque no logre reparar nada,
no sé si vale la pena intentarte, cuando siempre me hieres,
cuando en las noches el alma me duele.

Me perdí o me perdiste en el trayecto de enamorarme,
me senté, porque me cansé de jugar a que sabía hacerte feliz.
Me perdí, y aquí me quedo hasta que, si quieres, vengas a buscarme.

8.22.2010

No hay más

Que te quede claro que fue tu culpa, y que ya no existen los intentos en mi cuerpo. Que ya no hay más motivos que este amor que nunca he querido creer por miedo al daño, que ya no hay ganas de valorar tus esfuerzos ni tu empeño, ya no hay nada...ya no hay nada.

No quedan fuerzas de perdonar las faltas, ni los errores, ni los comentarios, ni las actitudes... Ni tampoco las omisiones de mi cambiada actitud. Ya no hay más tiempo, ni oportunidades ni territorio para que conquistes, ya no hay nada.. No hay nada.

No quedan besos que darte sin inseguridad, no quedan abrazos, ni noches de sexo, o días, o tardes de lluvia; no quedan sentimientos por descubrir porque ya todo te lo entregué y jamás te diste cuenta; no quedan horas, ni años, ni sueños...ni más de tus mentiras y tus falsas promesas, ni de mi porquería de esperanza sobre tu basura de palabras. No queda más de tu vida junto a la mía, porque no quiero, porque soy más que tú y que esto... Porque eres el atardecer, tan perfecto que se acaba al instante... Eres tiempo efímero, eres... nada, ya tú para mí eres nada.

Que lástima que me enamoré.

8.14.2010

Mi firmamento

Siempre bajo este mismo cielo.
De destellos dorados opuestos a tus ojos, con miras de grandeza y futuro,
con recortes de pasado, pero sin mucha tempestad.
Tú y yo siempre bajo este cielo de azules y amarillos,
y rosados y naranjas...
de emociones inexplicables e inexistentes,
de mentiras que son como las nubes de lluvia,
de ironías como cuando está tan hermoso que comienza a caer la noche.
Siempre bajo el mismo cielo, así estés en una ciudad diferente,
en una cama diferente...con alguien diferente,
siempre bajo este cielo, nuestro cielo.
Uno inventado, que no hace falta morir para sentirse allí,
que con sólo un beso estás más allá de él;
uno perfecto, más que el real,
es que es nuestro cielo... ¿qué más podría esperar?
Con los atardeceres y las estrellas, con los relámpagos...
Contigo, conmigo...
Nuestro cielo...
Mi cielo

8.11.2010

Balanzas

No sé si es mi cuerpo frágil entre tus brazos de piedra,
ó si son mis ganas expuestas;
ó el color de lo que proyectas.
No sé si es la gravedad de lo efímero que me dificulta la respiración,
ó lo inútil que antes te sonaban los besos,
porque no te los daba yo;
el caso es que no sé si es mi culpa que pierda el equilibrio cuando me abrazas,
o si es la tuya por también quitarme el habla;
si es normal que sienta que toco el cielo y el fondo del mar,
que a la vez pueda reír y llorar,
que te vuelvas parte de mi metro sesenta mientras me respiras el cabello
ó que brilles entre toda esta mierda que hay de por medio.
No sé si es que las rodillas no funcionan en mi cuerpo, ó es que simplemente
seden por tus silencios,
en realidad no sé que haces cuando juegas a amarme;
ni sé que quieres aparte de amarrarme;
pero los continentes están a un paso cuando te tengo cerca,
y vaya que es raro que aún no lo sepas.

8.08.2010

Probabilidades

A veces quisiera ser tú en vez de otra
y no ser nada,
ni nadie frente a tus ojos.
Quisiera poder manejar tus ganas
y los antojos que me dan, a veces,
así sería menos difícil interpretar los silencios que me dejas
cuando aún estando, no estás.

A veces,
quisiera aprender a callarme la catarsis,
y creerme por completo las verdades de plástico que no puedes evitar;

quisiera borrarte el pasado a ver si así puedo hacer de ti
mi ventrílocuo,
sin si quisiera tocarte.
Y quisiera dibujarme cientos de veces la sonrisa
cuando te veo mirando a alguien más...cuando descubro que no soy la prioridad;
tal vez así pueda conseguir la manera de botar mis celos por los poros,
y tragarme, cual saliva, el egoísmo que me corre por dentro
y me mata lentamente la esperanza de que algo de esto existe.

A veces,
quisiera cambiarme el nombre con la estúpida ilusión
de que asi podré correr
y huir sin herirme, sin sentirte...sin vivirte,
podré alterar mi rumbo y tú dirección,
y encontrarnos en algun camino alterno
sin tanto de por medio.
Sin esta caja llena de intentos...
que no se cansan de aparecer.

A veces quisiera ser yo en vez de esto;
y ser feliz a pesar de aquello...
y dejar de crearme cuentos en la cabeza
y que me nazca la pereza de que todo lo tuyo me importe demasiado.

Quisiera no tomarte tan a pecho, y sentirme sola cuando veo que...
esto lo hago sola...
y es que a veces, solo a veces,
quisiera confiar en las palabras,
como si no hubiese historia para dañarlas.