2.24.2010

Preámbulo XVII. HASTA EL NÚMERO CALZA.

Hoy asesinaste mi paciencia.

Debiste tragarte un caramelito de yare cuando decidiste enamorarme.

O tragarmelo yo cuando volví a creerte.

2.23.2010

Tú y yo

Las ganas se revolcaban rozando el borde de la locura por estar presas en el infierno de aquellas sábanas verdes.Sólo quería arrancarme las entrañas del inconsiente que vagaba deseoso por el túnel de nuestros recuerdos reprimidos.Tú me mirabas con cautela, como león a su presa; detallaste cada error corporal de mi parte y apagaste a medias tu orgullo agrandado por culpa de mis palabras de amor.Lo apagaste justo en el instante en que me devoraste hasta los sueños sin dejarme respirar.

Yo tendida en lo que ahora era el cielo de tu cama, jadeando por un poco de mi aliento evaporado, comencé a notar como te disolvias convirtiéndote en lo que eres.

Tú ahora temblando de terror por ser carnada en vez de predador, te diste la vuelta para jamás volver, o mejor dicho... Para hacer como si nunca nada hubieses estado aquí.

2.22.2010

A tu tributo imaginario

Hay días que me canso de esperarte, de hacer del tiempo algo estático mientras todo gira rápido y yo me siento como dentro de una taza de esas que hay en los parques de diversiones. Hay momentos en los que se me acaba el aire y lloro como si las lágrimas pudieran hacerse el mar que ahogara este dolor; y hay otros tantos en los que también río como si de verdad consiguiera borrar lo que ha pasado durante todo este tiempo con las sonrisas. Hay veces en los que mi piel parece tu piel... Porque se me va desvaneciendo en la nada de mis cuatro paredes mentales, los problemas ajenos y tu egoísmo incontrolable. Hay ocasiones en las que pierdo el control porque no me gusta estar sola, aunque quiera estarlo...Y aquel tatuaje no aplica nada sobre mi...No "pienso y después existo". Hay instantes en los que me devuelvo al pasado a rebuscar entre los escombros de nuestra historia, para ver si queda algo en ti de esto que yo todavía siento. Y hay días en los que me provoca creer que las penas se matan con los grados de alcohol... Es por eso que hay días como hoy, en el que sólo puedo decir "salud a tu tributo imaginario".

2.15.2010

Entre mis sábanas

Me acostumbre a tenerte en mi cama. Durante las noches de frío era tu cuerpo el que me arropaba los sueños, era tu aliento el que dejaba estelas en mi cuello, era tu fino cabello rozandome las mejillas, tus ojos intensos seduciendo a la espectativa y eran tus labios bordeando mi espalda con ganas de saciarme las ganas...
Me acostumbre a tenerte en mi cama. Durante los días sin fuerzas, en donde el color no era otro que el gris de tormenta y la lluvia era el llanto de mi alma en pena. Donde el aire era espeso y no hacíamos más que vivir contando los minutos para entrelazar nuestras piernas otra vez, como si no existiera mundo alterno al de nuestras sábanas eternas.
Me acostumbre a tenerte en mi cama. Durante los espacios sin tiempo, en donde las risas y mis sonrisas eran cómplices de nuestras famosas mentiras. Donde la ropa estaba demás o de menos y el fuego era el cielo de mi infierno. Donde las barreras y escalares se volvían niebla facilmente y el miedo se convertía en el villano que moría al final de nuestro cuento.
Así fue como yo acostada mientras te inventaba...me acostumbre a tenerte aquí, en esta, mi cama. Y ahora que no estás presente, que tu espacio está intacto y aún caliente, que tus recuerdos me rompen por dentro y que aprieto el aire para ver si por buena suerte aún te encuentro...
Es que me doy cuenta de cuanto voy a extrañar eso.

El peso de mi amor nos seguirá hasta la muerte

Aún mientras yo soy ligera y tú no tanto, te vuelas con la brisa de todos lados, te me escurres entre las manos y te me disuelves cada vez que te siento como roca sólida dentro de mi cuerpo. Cuando la lluvia cese de mis ojos y los calmantes hayan surtido efecto en mi torrente sanguíneo, espero que sea menos complicado aceptar esas cosas de ti que quiero borrar, pero sencillamente no puedo. Es tan tóxica y está tan oxidada la hojilla con la que cortas cada hilo que nos unió alguna vez, que me da miedo mirarla de lejos, puede que me contagies otra vez con tu amor enfermizo, insuperable...con nuestro amor inolvidable.
Y pues el peso de mi amor nos seguirá hasta la muerte,

o hasta que yo lo mate...

2.13.2010

Preámbulo XVI

Que te extraño, sí te extraño. Que tus manos se me pierdan en las sábanas mientras duermes a mi lado y que tus piernas se enredan en mis piernas (ni siquiera me interesa que toques mis pies si te tengo conmigo) lo extraño. Que tu cabello roce mi cara cuando estamos a nivel, y tu boca plante los besos más profundos en mis labios, lo extraño...te extraño coño, te extraño. Que lo básico como una llamada me quite el valor de hacer locuras por ti y lo fuerte de un adiós no me reviente la esperanzas cada día..lo extraño lo añoro...te extraño.

Y si me da la gana de aparecerme de nuevo, lo haré. No quiero creer que crees que se acabó todo.

2.11.2010

Preámbulo XV .Tú

Es esa sonrisa en donde se esconde la imperfección, la que a veces parece un cuadro en donde los mismísimos dioses dejaron su huella. Son esos lunares de tu cara blanca que me hipnotizan, junto con ese par de labios que aún sin hablar, lo dicen todo. Es ese cabello oscuro que tiende a jugar con mis ganas, son tus movimientos bruscos en busca de mi atención pagana. Es el aire que exhalas y la brisa que te roza, lo que intenta volverme loca. Son tus piernas firmes y torso delgado, tus manos de lija con caricias de seda, son las miradas ajenas. Son tus ojos profundos, tus mejillas rosadas y tu calor corporal. Es esa mentira que mantenemos en secreto...que nos enciende cuando rozamos la piel sin querer. Son esas ansias que provocan tus lágrimas y mis conflictos alterados. Es la vida que me usa de proyecto y tu vida que me llama la atención. Son los sueños que no alcanzamos...es eso... es que aún nos extrañamos.

2.06.2010

La mala del asunto.

Si tú te cansas, ya yo estoy harta. Cuando tú vienes...Ya yo he recorrido el mismo trecho más de mil veces; y es por eso que nos contradecimos tanto...por tú terquedad de diablo y mi absurda inocencia de saberlo todo. Porque mientras tú hacías, yo dormía...y ahora que soy como lobo de cacería, me reclamas. Dónde estuviste cuando yo tenía mis dudas? Dónde estabas tú, cuando yo te estaba esperando? Seguramente en el mismo lugar donde quiero estar yo, hoy. Ahora es que piensas en lo que perdiste y te miras en el espejo de mi olvido...en el reflejo de tu derrota...en las sombras de mis delirios...Ahora se te quiebran los cristales en las manos...y te sale sangre, sangre que aprendí a usar como pintura de guerra. Ahora...Soy yo y no eres tú...Ahora yo siempre soy la mala del asunto...